La costa peruana se extiende a lo largo de 2070 km y representa el 10% del territorio nacional, caracterizada por geoformas como tablazos, depresiones y valles transversales que presentan problemas naturales y sociales. Los tablazos, producto de movimientos epirogénicos, son relevantes por su contenido de petróleo, mientras que las depresiones son zonas de hundimiento ricas en sal. Estos valles son cruciales para la agricultura intensiva y son los más poblados del país.