El examinado de 34 años manifiesta egocentrismo, deseo de ser el centro de atención y tendencia a alejarse de la realidad, originados por traumas en la infancia. Busca compensar sentimientos de vulnerabilidad e inseguridad a través de la atención de los demás. Presenta actitudes rebeldes, baja tolerancia a la frustración y dificultad para controlar impulsos. Es ambivalente, sensible, impaciente y con humor variable, con tendencia a la depresión y angustias por conflictos internos.