El documento aborda la importancia de la educación nutricional en la infancia y adolescencia, destacando sus necesidades físicas, cognitivas y socioemocionales. Se enfatiza la relevancia de una alimentación adecuada y el establecimiento de hábitos saludables durante estas etapas, especialmente ante el aumento de problemas como la insatisfacción corporal y los desórdenes alimentarios. Además, se mencionan cambios en los hábitos de consumo, la influencia de la publicidad y la necesidad de involucrar a la familia en la alimentación de los adolescentes.