El documento explora cómo los ambientes de aprendizaje deben repensarse en el contexto de la evolución de la ciencia del aprendizaje y el uso de tecnologías. Destaca la importancia de adaptarlos a diferentes modelos educativos y la relevancia de la interacción entre elementos como espacio físico, relaciones sociales y condiciones curriculares. Además, enfatiza que los ambientes de aprendizaje deben facilitar el desarrollo de competencias esenciales y mejorar la calidad educativa mediante un diseño instruccional adecuado.