1) La prescripción de ejercicio físico en pacientes con EPOC puede mejorar su pronóstico y capacidad funcional al reducir la disnea y mejorar la función cardiovascular y muscular.
2) Los programas de ejercicio deberían incluir ejercicios aeróbicos de intensidad moderada de 3 a 5 veces por semana y ejercicios de fuerza para prevenir la pérdida muscular.
3) La progresión del entrenamiento y la evaluación de la respuesta deben realizarse de forma individualizada considerando las limitaciones de cada paciente.