La época contemporánea, comprendida entre 1789 y 1948, se caracteriza por la segunda revolución industrial y dos guerras mundiales que transformaron la ciencia, la tecnología y la economía, marcando el paso del feudalismo al capitalismo. Se observó un éxodo rural hacia las ciudades, cambios en las clases sociales, y la expansión de avances tecnológicos y científicos. La era terminó con el establecimiento de una nueva estructura social y económica, y la división del mundo en bloques durante la Guerra Fría.