Las escalas Bayley de desarrollo infantil, propuestas por Nancy Bayley en 1977, tienen como objetivo evaluar el nivel de desarrollo de niños de 0 a 2.5 años para identificar retrasos y establecer intervenciones tempranas. Estas escalas incluyen la evaluación de la capacidad mental, psicomotora y el comportamiento, proporcionando indicadores sobre la agudeza sensoperceptiva, el control del cuerpo y la orientación social. La aplicación de estas pruebas requiere un ambiente adecuado y la presencia de un cuidador, y los resultados se convierten en índices de desarrollo para facilitar el diagnóstico y seguimiento del desarrollo infantil.