El documento describe seis estilos de dirección en una empresa u organización: autoritario, paternalista, laissez faire, democrático, burocrático e institucional. Cada estilo se caracteriza por el nivel de autoridad del jefe y participación de los empleados en la toma de decisiones. El estilo democrático mantiene un equilibrio entre ambos y contribuye a crear un buen clima laboral, aunque no siempre es el más eficiente.