El documento aborda la importancia del liderazgo en las organizaciones del siglo XXI, destacando la diferencia entre líder y jefe, y la necesidad de desarrollar competencias de liderazgo en los directivos. Se discuten diversas teorías del liderazgo, como la de McGregor, Blake y Mouton, y Bennis, cada una ofreciendo distintas perspectivas sobre cómo los estilos de liderazgo impactan en la motivación y eficacia de los colaboradores. También se presenta el enfoque de Hersey-Blanchard sobre el liderazgo situacional y Fiedler con su modelo de contingencia, resaltando la adaptabilidad del líder a diferentes contextos organizacionales.