El documento resume las principales terapias somáticas utilizadas para tratar trastornos psiquiátricos como la depresión, la manía, la psicosis, la ansiedad y el insomnio. Describe los tratamientos farmacológicos racionales con antidepresivos, litio, neurolépticos y benzodiacepinas. También enfatiza la importancia de un diagnóstico preciso, la alianza terapéutica y el consentimiento informado del paciente.