La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca más común. Afecta más a personas mayores de 65 años y aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca e incluso la muerte. El electrocardiograma muestra ondas P irregulares o ausentes y una frecuencia cardíaca irregular. El tratamiento incluye controlar la frecuencia cardíaca, convertir al ritmo sinusal normal, prevenir accidentes cerebrovasculares con anticoagulantes y evitar recurrencias.