La gamificación implica el uso de elementos del diseño de videojuegos en contextos no lúdicos para hacer actividades más motivantes y atractivas. Su aplicación puede mejorar la educación, aumentar el compromiso del personal en las empresas y cambiar comportamientos sociales. La clave del éxito de la gamificación radica en crear experiencias memorables que conecten emocionalmente con los usuarios a través de narrativas bien estructuradas.