El documento resume las características literarias del Siglo de Oro español, en particular del Renacimiento y el Barroco. Durante el Renacimiento hubo una exaltación del hombre y la naturaleza, mientras que en el Barroco predominó la melancolía, el desengaño y el desprecio de lo terrenal. Figuras clave fueron Góngora, conocido por su culteranismo y uso de la metáfora, y Quevedo, destacado por su conceptismo y juegos de palabras.