El documento describe las prácticas para prevenir y controlar la infección por VIH y otros patógenos transmitidos por la sangre. Explica que las precauciones estándar como la higiene de manos, el uso de equipo de protección personal y las soluciones de lejía son esenciales para todos los pacientes. También cubre la profilaxis post-exposición, que incluye el tratamiento antirretroviral después de una exposición ocupacional a la sangre infectada para reducir el riesgo de transmisión del VIH y la hepatitis.