El municipio de Ibagué presentó un déficit fiscal en 2016, principalmente por un desbalance en la cuenta de capital debido a una alta inversión. Para el primer semestre de 2017, los ingresos aumentaron 47% impulsados por mayores recaudos tributarios, mientras los gastos crecieron 25% principalmente por mayor inversión en educación y salud. El municipio mantiene una deuda interna y cumple los límites de Ley de sostenibilidad fiscal.