La ictericia se define como la acumulación de bilirrubina en los tejidos corporales. Puede ser de origen hepático u otras causas. Los síntomas incluyen piel y ojos amarillos, orina oscura y heces pálidas. El diagnóstico se confirma con estudios complementarios como recuento de reticulocitos, aminotransferasas y fosfatasa alcalina. El tratamiento depende de la causa subyacente, como cirugía para la ictericia obstructiva o fototerapia para la ictericia neonatal.