El documento describe el ictus cardioembólico. Uno de cada cuatro ictus isquémicos es de origen cardioembólico, causado por la liberación de émbolos procedentes del corazón. El tratamiento incluye trombólisis intravenosa con rtPA dentro de las 3-4.5 horas y agentes antiplaquetarios como la aspirina. También se recomienda controlar la presión arterial, la temperatura y los niveles de glucosa, así como realizar estudios de imagen para excluir hemorragias.