La inmersión es el proceso de perder la percepción de la realidad circundante al concentrarse en un mundo simulado, con el conocimiento de que este es irreal. Para lograr la inmersión se requiere: 1) querer creer en la simulación a través de realismo y refuerzos, 2) empatía mediante música, historias cercanas y avatares, 3) familiaridad con el medio a través de la jugabilidad y habilidad para usarlo sin dificultad.