La teoría de control es una disciplina que aborda problemas complejos mediante la optimización y el feedback en diversos sistemas, desde aplicaciones simples como la regulación de cisternas hasta complejos procesos industriales. Se clasifican los sistemas de control en lazo abierto y lazo cerrado, cada uno con sus ventajas y desventajas, y se destaca la importancia de la transformada de Laplace en el análisis de sistemas dinámicos a través de ecuaciones diferenciales. A lo largo de la historia, el desarrollo de la automatización y el control ha evolucionado significativamente, marcando hitos importantes en la ingeniería moderna.