Las infecciones del tracto urinario (ITU) en el embarazo son complicaciones comunes con alta morbilidad maternofetal, siendo E. coli el patógeno más frecuente. Los factores de riesgo se deben a cambios anatómicos y funcionales en la gestante, como alteraciones en el pH urinario y aumento de la retención urinaria. El tratamiento incluye antimicrobianos como la nitrofurantoína, y se debe estar atento a las complicaciones como la pielonefritis, que puede causar daños renales significativos.