El documento describe el género de plantas Cinchona, también conocido como quina o cascarilla. Crecen como arbustos o árboles pequeños en los Andes de Sudamérica y se usan ampliamente como febrífugos debido a su contenido de alcaloides como la quinina. La historia del uso medicinal de la corteza de quina se remonta a la Condesa de Chinchón en el siglo XVII, y aunque fue sobreexplotada, sigue siendo una fuente importante de tratamiento contra la malaria y otras fiebres