La transición de España de un régimen autoritario a la democracia entre 1975 y 1982 fue un proceso progresivo impulsado por la presión popular y la oposición democrática, así como por la voluntad de cambio de algunos sectores del régimen franquista. Tras la muerte de Franco, el Rey Juan Carlos I dio pasos iniciales hacia la reforma a través de indultos y nombramientos clave, pero se enfrentó a la inmovilidad del primer presidente Arias Navarro. La llegada de Adolfo Suárez permitió avanzar con la Ley