La técnica de frutas de sartén se remonta a la cocina medieval española, donde se fríen ligeramente masas o frutas en aceite. Estas preparaciones eran populares durante la Edad de Oro española y se mencionan en obras como El Quijote. Aún hoy se siguen elaborando versiones de frutas de sartén en algunas regiones de España y países de Latinoamérica.