La profesión de vendedor es atractiva porque implica tratar con clientes y vender viajes, que representan ilusión y descanso. Un buen vendedor necesita conocimientos sobre el producto, la competencia y los clientes, así como habilidades de comunicación y motivación. Los objetivos del vendedor son vender el producto adecuado a cada cliente, generar recomendaciones y cerrar la venta de forma efectiva. El proceso de venta incluye el asesoramiento, la reserva, la confirmación y el seguimiento postventa.