La longitud de trabajo es la distancia desde el punto de referencia hasta el límite apical del conducto. Se determina mediante métodos radiográficos u otros dispositivos como localizadores apicales electrónicos. La longitud de trabajo definitiva se establece midiendo la posición del instrumento en una radiografía de verificación y ajustando la medida según la anatomía apical. Es importante establecer un punto de referencia fijo y monitorear la longitud de trabajo durante todo el procedimiento para evitar su pérdida.