Los lípidos proporcionan energía al cuerpo y son esenciales para su correcto funcionamiento. Forman parte de las membranas celulares, transportan vitaminas liposolubles y almacenan grandes cantidades de energía. Cumplen funciones estructurales, de reserva energética, reguladora, transportadora y biocatalizadora. Una deficiencia de lípidos puede causar problemas en la formación y funcionamiento de células.