La catedral de Murcia presenta elementos arquitectónicos destacados como su torre de 93 metros y su fachada principal barroca. Una de sus características notables es el abovedamiento ovalado de su cúpula y el contraste de líneas curvas y rectas en su fachada. La iglesia de San Carlino de Borromini evitó la linearidad del clasicismo y optó por una forma ovalada bajo una cúpula ovalada estructurada mediante cruces y octógonos. La pintura La ronda de noche de Rembrand