El documento discute los principios legales y éticos relacionados con la toma de decisiones clínicas por adolescentes. Explica que los adolescentes mayores de 16 años gozan de autonomía sanitaria, pero deben evaluarse su capacidad cognitiva y madurez para tomar decisiones específicas. También analiza dos casos clínicos hipotéticos sobre el consentimiento informado de adolescentes para tratamiento médico y aborto.