El documento resume los principios de bioética en la atención a menores, incluyendo el consentimiento informado y la toma de decisiones. Explica que los menores tienen derechos generales a la salud y protección, pero que su capacidad para decidir depende de su madurez evaluada caso por caso. Cuando un menor no es capaz de decidir, sus representantes legales deciden de acuerdo a su mejor interés, aunque se debe considerar la opinión del menor si tiene 12 años o más.