La autora describe su experiencia como maestra principiante enfrentando varios retos como ganarse la confianza de los estudiantes, desarrollar su contenido didáctico, y completar el papeleo administrativo. Reconoce la necesidad de preparación constante y de actualizarse en estrategias innovadoras como el uso de la tecnología. También busca mejorar continuamente su práctica docente a través de la reflexión, la colaboración con otros maestros, y adaptándose a las características de cada grupo de estudiantes.