El documento describe cómo la disciplina emerge en los siglos XVII y XVIII como una técnica de poder para controlar los cuerpos y hacerlos dóciles y útiles. La disciplina utiliza métodos como la vigilancia jerárquica, la sanción normalizadora y el examen para distribuir a los individuos en el espacio y controlar estrictamente su tiempo con el fin de aumentar su utilidad y docilidad. El panóptico de Bentham representa este modelo de poder disciplinario que hace que los individuos se vigilen y controlen a sí mismos.