La paciente es una mujer de 70 años que presentaba dolor óseo de varios años de evolución, así como alteración del estado mental y hipercalcemia. Tenía antecedentes de dolor en rodillas, caderas y región lumbar que empeoraba con la actividad física. Recientemente tuvo una caída y pérdida de apetito. Al ingreso al hospital se encontraba sudorosa y no respondía a estímulos. Los exámenes revelaron osteopenia, infección urinaria, diabetes e hipercalcemia, lo que sugiere un posible