La ética en el cuidado de la enfermería se centra en la deshumanización y despersonalización de los pacientes, enfatizando la necesidad de un enfoque holístico y basado en la presencia. Se destaca la importancia del respeto y cuidado, así como la responsabilidad ética hacia el sufrimiento del paciente. Conclusivamente, el comportamiento ético debe ser caracterizado por actitudes que fomenten la confianza y el crecimiento mutuo entre el paciente y el cuidador.