El cuidado en enfermería va más allá de la preocupación y aboga por el desarrollo humano, implicando la autonomía del paciente y la empatía del cuidador. Se enfatiza la importancia de anticipar las necesidades y el autocuidado del profesional para poder brindar un cuidado efectivo y significativo. En conclusión, el cuidado es vital para la supervivencia y el bienestar, constituyendo una función esencial en la enfermería.