El documento describe el proyecto de Nuevo Orden Mundial de la Información y la Comunicación (NOMIC) impulsado por la UNESCO en la década de 1980. El NOMIC buscaba redistribuir y equilibrar los flujos globales de información entre países ricos y pobres. La iniciativa fracasó debido a la oposición de las grandes empresas de medios. No obstante, el informe MacBride fijó once principios para construir un sistema de comunicación más justo e inclusivo.