Los objetivos deben estar por escrito, ser específicos y medibles. También deben ser motivadores, alcanzables, temporales y congruentes con los objetivos de la organización. Las metas son procesos que se deben seguir para alcanzar los objetivos. La planeación estratégica implica establecer objetivos, considerar premisas, determinar cursos de acción alternativos y seleccionar el mejor curso de acción.