Las operaciones portuarias se enfocan en tres objetivos clave: rapidez, eficacia y economía, optimizando así la carga y descarga de mercancías entre transporte marítimo y terrestre. Los planificadores de carga son responsables de coordinar las operaciones, garantizando la disponibilidad de instalaciones y recursos, así como minimizando los gastos portuarios. La adecuada organización de estas operaciones es crucial para mejorar la productividad y reducir costos asociados con la estadía de los buques.