Las pausas activas son breves descansos durante la jornada laboral que incluyen ejercicios y técnicas para reducir la fatiga y mejorar el desempeño. Ayudan a prevenir trastornos musculoesqueléticos y estrés al romper la rutina laboral y mejorar la circulación. Se recomiendan realizar pausas activas al comienzo y final de la jornada laboral, y cada dos o tres horas.