Las pausas activas son breves actividades físicas realizadas durante la jornada laboral para recuperar energía y prevenir fatiga. Incluyen ejercicios que relajan los músculos más usados y activan los menos usados, mejorando el estado de alerta y la relación entre compañeros. Se realizan de 5 a 7 minutos uno o dos veces al día, e incluyen movimientos de cabeza, hombros, espalda, piernas y dedos.