La higiene postural es importante para prevenir problemas de espalda y consiste en adoptar posturas correctas durante actividades diarias como sentarse, escribir y levantar objetos. Algunos errores comunes incluyen usar mochilas pesadas o llevar objetos con los brazos estirados; en cambio, se deben distribuir pesos, flexionar las rodillas y mantener la espalda recta. La educación sobre higiene postural desde pequeños ayuda a formar hábitos saludables.