Los bifenilos policlorados (PCBs) son compuestos químicos muy estables y utilizados en la industria desde 1929, pero su producción fue prohibida en 1979 debido a su alta toxicidad y capacidad de bioacumulación en el medio ambiente. A pesar de sus aplicaciones industriales beneficiosas, se identificaron severos efectos adversos en la salud y el entorno, lo que llevó a un aumento en la investigación y al desarrollo de métodos de eliminación. Actualmente, se desarrollan estrategias para gestionar los residuos de PCBs y reducir su impacto ambiental a largo plazo.