La pintura gótica se desarrolló en Italia y Flandes entre los siglos XIII y XV. En Italia, Giotto introdujo el naturalismo y la perspectiva, mientras que Simone Martini enfatizó la belleza y el color. En Flandes, los hermanos Van Eyck perfeccionaron la pintura al óleo y capturaron detalles realistas, y El Bosco creó obras simbólicas y oníricas. Ambas escuelas contribuyeron a la transición hacia el Renacimiento.