El Renacimiento en España se puede considerar como un estilo de importación italiano que se inicia en el siglo XVI, por lo que se puede considerar tardío. Su influencia llega a España bien por artistas italianos o españoles formados en Italia. La arquitectura del Renacimiento español evoluciona desde formas góticas hasta las plenamente renacentistas, pasando por el estilo Plateresco, el Purismo y el Herreriano o Escurialense.