La placenta previa ocurre cuando la placenta se implanta en la parte baja del útero, cubriendo parcial o completamente el cuello uterino. Puede clasificarse en 4 tipos dependiendo de su ubicación relativa al cuello uterino. Los síntomas incluyen sangrado vaginal súbito después de la semana 20 de gestación. El diagnóstico se realiza mediante ultrasonido y el tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, pudiendo incluir reposo, transfusiones de sangre y cesárea.