El documento propone un nuevo modelo educativo para El Salvador que se enfoca en la formación integral de los estudiantes y en construir el tipo de sociedad deseada. Este modelo requiere la participación de estudiantes, docentes, familias y comunidades, y se centra en competencias como el saber, saber hacer y saber ser. El plan describe programas para mejorar la educación a través de enfoques como la alimentación escolar, la formación docente y un currículo pertinente.