La práctica describe los pasos para extraer y aislar ADN de plantas. Primero, se rompe la pared celular y las membranas con un tampón de extracción para liberar el contenido celular y nuclear donde se encuentra el ADN. Luego, se añade zumo de piña o papaya para eliminar proteínas y separar el ADN. Finalmente, se precipita el ADN añadiendo alcohol, ya que es soluble en agua pero no en alcohol. El objetivo es visualizar las fibras de ADN.