El documento define el prejuicio como un juicio previo sobre algo sin tener suficiente evidencia o conocimiento. Explica que los prejuicios son distorsiones cognitivas que alteran la percepción de la realidad. Menciona que en psicología se han verificado empíricamente varios procesos de prejuicio y que estos llevaron a la Iglesia católica a rechazar evidencias científicas en el pasado. Finalmente, aclara que prejuicio no es lo mismo que intolerancia aunque a menudo se confunden.