Las percepciones que formamos sobre otras personas afectan nuestras expectativas y comportamientos hacia ellas, siendo influenciadas por prejuicios y estereotipos, que son difíciles de cambiar. Se exploran conceptos como la profecía autocumplida y los sesgos en la atribución de conductas, así como la discriminación que surge de prejuicios no comprobados. La socialización y la identificación grupal también juegan un papel crucial en la formación de estas actitudes, afectando cómo percibimos y tratamos a los demás.