Las principales anomalías congénitas del bazo incluyen el bazo accesorio, la poliesplenia, la anesplenia y el bazo errante. El bazo accesorio es un foco de tejido esplénico separado del bazo principal y puede simular otras patologías. El bazo errante es un bazo móvil que puede torsionarse, causando dolor o incluso infarto. La ecografía y la tomografía computarizada son útiles para diagnosticar estas anomalías y sus posibles complicaciones.