El bazo, órgano sólido y altamente vascularizado, es el más afectado en traumas abdominales y presenta varios mecanismos de lesión. Las lesiones esplénicas se clasifican en grados, y el manejo puede incluir desde tratamientos conservadores hasta esplenectomía, dependiendo del estado hemodinámico del paciente. Los métodos diagnósticos han evolucionado desde la exploración física y el lavado peritoneal hasta el uso de TAC y angiografía.